Ultimas noticias

Tabasco y el fallido Cambio Verdadero

“Arturo Núñez Jiménez mató la esperanza y asesinó el sueño de miles de tabasqueños que creyeron en un cambio verdadero pero que en los hechos lo que vemos es más y más corrupción”: Mario Llergo.
Lo anterior es una definición exacta del sentimiento generalizado en el pueblo tabasqueño. Las expectativas de un buen gobierno de ANJ, que llevaron a la mayoría del electorado a otorgarle su voto, se ha transformado en decepción y reclamos.
Los datos oficiales sobre los indicadores del crecimiento económico, generación de empleos, seguridad pública, salud, educación, y cualquier rubro que se quiera analizar arroja que en los últimos cinco años, mismos que lleva el actual gobierno se ha tenido un retroceso descomunal.
La farsa que nos quiere vender Arturo Núñez sobre la situación de Tabasco, se ve desmentida por la realidad del drama en que viven miles de tabasqueños sin empleos, atemorizados por la inseguridad o en la pobreza padeciendo hambre.

LOS TABASQUEÑOS CALIFICARÁN EL MAL GOBIERNO
El electorado tabasqueño ya dio muestras de que no teme al cambio y que cuando la situación es crítica lo propicia, seguramente en las urnas serán calificados los resultados del actual gobierno perredista, que tiene a la mayoría de los tabasqueños viviendo en situaciones infrahumanas.
Es un hecho que los gobiernos priistas causaron mucho daño a Tabasco, pero es innegable que el gobierno de Núñez Jiménez y los perredistas lo destrozaron en tan sólo cinco años.
La curva del aprendizaje en éste gobierno no ha terminado, la falta de capacidad ha sido evidente, y más aún el grado de condescendencia de quién debió supervisar el desempeño de su gabinete.
Los pocos relevos que se han dado se deben a reclamos de la sociedad civil o por así convenir a los intereses de los funcionarios, no por los malos resultados entregados.
Simple y llanamente no se ha visto voluntad de hacer bien las cosas, el Gobierno del Cambio ha estado desprovisto de sensibilidad, no supo gobernar, no pudo convertirse en un estadista porque su nivel de incompetencia es grande.
El Gobernador Núñez en lugar de reconocer la pésima situación de la entidad, lo que lo hubiera llevado a implementar las políticas necesarias para afrontarla, se ha limitado a decir que todo es percepción.

GOBIERNO FALLIDO
La realidad es que Tabasco tiene un gobierno fallido a causa de que tiene un gobernador ausente; la falta de dirección y supervisión ha sido un sello de la presente administración, la falta de transparencia, corrupción e impunidad también.
El historiador inglés Lord Acton decía que: “con un poder absoluto hasta a un burro le resulta fácil gobernar”; por supuesto que esto aplica en Tabasco, pues gobernar sin el menor interés de entregar buenos resultados, claro que les ha facilitado el ejercicio del poder.
El Gobierno del Cambio “Verdadero” nunca llegó, bien decía el pensador francés Denis Diderot que había que tener: “cuidado con el hombre que habla de poner las cosas en orden. Poner las cosas en orden siempre significa poner las cosas bajo su control”.
El Gobierno del Cambio, el que desgobierna, sufre olvidos a conveniencia, como la falta de medicamentos, no dice nada de la falta de dinero para el pago de salarios y prestaciones en diversas dependencias, o del helicóptero que no aparece y en el que se gastaron más de 42 millones de pesos, estos son sólo algunos casos de los tantos que se tiene conocimiento.
Más que una burla, es un insulto a la inteligencia de los tabasqueños que el mandatario estatal haya dicho en su quinto informe de gobierno, que “su administración tiene finanzas sanas”, los recientes acontecimientos demuestran lo contrario. El cinismo sin límites.

MALOGRADO GOBIERNO
El malogrado gobierno de quien se preparó toda su vida para gobernar a Tabasco, resultó una pantomima; me pregunto qué sería de la entidad si el inquilino de la Quinta Grijalva no se hubiese preparado para gobernar y no lo hiciera por amor a Tabasco.
Nada le podemos agradecer los tabasqueños al mandatario estatal, perdió su oportunidad histórica de trascender, como dijo Otto Von Bismarck “el político piensa en la próxima elección; el estadista, en la próxima generación”. Tabasco ha tenido excelentes gobernantes como Carlos A. Madrazo, Leandro Rovirosa Wade o Enrique González Pedrero.
La responsabilidad de la catastrófica situación de Tabasco tiene nombre y se llama Arturo Núñez Jiménez, quien junto a sus compinches y el PRD, destrozaron el estado, lo avasallaron de tal manera que las consecuencias del actual gobierno son peores que las que dejó la inundación del 2007.
El pueblo tabasqueño tiene memoria, no olvida y no perdona, le concedió al PRD la oportunidad de gobernar y la realidad es que estábamos mejor cuando estábamos peor, esto lo debe evaluar el electorado en las urnas. Hasta la próxima entrega.

También le recomendamos

Impugnan sólo para limpiar sus cuentas: Evaristo Hernández C.

“No tienen por dónde, no tienen nada”, la fecha límite es el día de la …