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Caleidoscopio Cultural

Bienvenidos mis queridos lectores a esta su revista Suceso una vez más. Hoy vengo a “cuentearles” con dos breves cuentos de mi autoría. Pues ha comenzado el periodo vacacional y habrá niños en casa. Así los podrán entretener un momento al leérselos o que ellos los lean.  En fin, que sea del agrado de todos.Bienvenidos mis queridos lectores a esta su revista Suceso una vez más. Hoy vengo a “cuentearles” con dos breves cuentos de mi autoría. Pues ha comenzado el periodo vacacional y habrá niños en casa. Así los podrán entretener un momento al leérselos o que ellos los lean.  En fin, que sea del agrado de todos.
“LA COSECHA”    (TIERRA, FUEGO, VIENTO, AGUA)
Con amor infinito para mis nietos Joshua e Isabella Solís RodríguezDesde tiempos remotos ha existido en el mundo, en algún punto del universo un lugar de impetuoso calor, donde la tierra pareciera ser un fuego intrépido que calcina y abochorna los cuerpos de todo ser viviente.Allí donde las piedras, se calientan al esplendor del sol, rodeados y enclavados en un paraje de flora boscosa y extensa fauna, habita la abuela “Nani” una vieja regordeta, trenzuda y de humor dulce y jovial, Ella canta, bajo los grandes árboles, ataviada de frescos vestidos de lino y encajes, cultiva flores, orquídeas, cebollines, ajos, chiles, calabazas y aguacates.Vive sola y es feliz, dentro de su casa va y viene entre que pinta piezas de barro y silicio, entre que borda o coce algún dechado de flores y aves.Pero su felicidad mayor colma su corazón cuando llegan sus nietos a visitarla, a pasar los fines de semana en esa hospitalaria selva como ella le llama a su recinto.Yoshiro su nieto tiene cinco años y la Bellita su dulce nieta apenas ajusta los tres…¡Que niños tan juiciosos a sus escasos años! Yoshiro arranca la maleza y siembra flores en cualquier tiesto, haciendo verdaderas obras de arte a campo abierto con la benevolencia del viento que corre por entre la arboleda. Mientras Bellita le ayuda adornando las macetas con diminutas piedrecillas.El temporal suele cambiar de un momento a otro y habiendo sol inclemente, cae un aguacero con truenos y rayos. Las azules nubes se tornan entonces de un gris oscuro y en el cielo refulgen centellas. El agua cae densamente y los pequeños observan hasta que cesa la lluvia y entonces salen con diminutas palas de jardinería, a sembrar.Tan noble la tierra que hace crecer casi cualquier planta y ornarla de coloridas flores. Tan santa las tiernas manos del Yoshiro y la Bellita que siembran y cultivan al tiempo las cosechas, bajo la guía amorosa de la abuela Nani…Cuando cosechan calabazas o aguacates, Yoshiro suele ofrecer dichos frutos con los vecinos y cuando estos preguntan – ¿Cuánto cuestan?Yoshiro suele contestar -Te los vendo regalados!–.A lo que espontáneamente la gente ríe al escuchar la inocencia del niño.Que realmente lo que quiere decir es que los regala…La abuela Nani, el Yoshiro y la Bellita, son felices, se disfrutan y aman la naturaleza.Ellos tiran semillas de amor a los cuatro puntos cardinales o como el común de la gente dice… ¡A los cuatro vientos!

“La Tos”La tos es un problema, la tos es una flema, que se convierte en dilema.Ahora les voy relatar la angustia de tener tos, a muchos los va a asustar, estoy segura a más de dos.Cuando era una chiquilla parecía una rosquilla, cierto día enfermé sin darme cuenta. ¡No sé porqué! Me dolía la cabeza.Papá decía a mamá… ¡Qué esa niña no tosa! Ay que tos tan terca, que latosa tos.Me dolían las costillas y no porque me hicieran cosquillas, a la pelona vi cerca.Tosía de día, tosia de noche, tosia en la cama, tosia en el coche.Mamá se ponía nerviosa y yo nada dichosa.Me frotaba con ungüento y me daba un cocimiento.Me arropaba con cariño, con sabanas de armiño.Me cantaba canción de niños…*Tengo una muñeca vestida de azul/ Con su camisita y su canesú/ la saqué a paseo y se me constipó/ La tengo en la cama con mucho dolor/ Esta mañanita me dijo el doctor/ Que le dé jarabe con un tenedor…¡Ahora caigo en cuenta! Mamá nunca hizo la receta de la canción, pues quizá sin emoción solía darme el jarabe con una cuchara.Llegaba el momento en que la tos me asustaba porque mamá ¡nunca!¡No debes toser! Solía decir… ¡No hay sereno nena, duerme serena!¡Hay que tos tan terca!¡Que latosa tos!Cajum, cajum y cof, cof…Cajum, cajum y cof cof…Me hace falta el aire ¡por poquito que la cachiporra me toca a mí!¡Hay que tos tan terca, que latosa tos!¡Mamá me abraza y me besa!Para que la tos no vuelva reza…¿Y yo?¡Yo respiro feliz!
Nos leemos en nuestra próxima edición, mientras tanto no se olviden de sonreír y ser felices.*Canción de cuna del dominio público.

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